Trabajamos sobre todo con empresas de obra de 50 a 500 empleados, oficinas técnicas, equipos de dirección de obra y administradores de fincas. El punto en común de nuestros interlocutores: un día a día inundado de documentos, y las ganas de ganar tiempo sin cambiarlo todo.
Usted dirige el área técnica, los sistemas o las operaciones en una empresa de la construcción. Ha visto pasar muchas promesas sobre la IA, y poco concreto. No quiere otra herramienta más que desplegar, ni un consultor que hable en diapositivas.
Lo que quiere: un caso de uso que funcione, medible, que sus equipos adopten. Así es exactamente como trabajamos — un lote, una prueba, y luego el siguiente.
El irritante — Leer pliegos de prescripciones técnicas (CCTP) de 150 páginas, rastrear las cláusulas de riesgo, redactar memorias técnicas bajo presión de plazos.
Primer lote — Análisis de licitación: detección de los puntos de vigilancia + un esquema de memoria pre-redactado a partir de sus referencias.
El irritante — Reformular, sintetizar, producir notas técnicas en serie. Mucha materia, poco tiempo.
Primer lote — Asistente documental sobre sus piezas escritas: síntesis, reformulación, búsqueda en sus propios documentos.
El irritante — Las actas de reunión: laboriosas, hay que reformularlas en lenguaje contractual y arrastrarlas de una vez a la siguiente.
Primer lote — Generación de actas de reunión: de sus notas en bruto a un acta ordenada por lote en redacción contractual, con seguimiento de los puntos abiertos.
El irritante — El volumen documental: cartas, actas de junta, presupuestos, recordatorios. Tareas repetitivas con un fuerte componente normativo.
Primer lote — Equipamiento de las tareas recurrentes: redacción asistida, síntesis de expedientes, preparación de cartas tipo.
El irritante — Saber dónde es útil la IA, sin que le vendan ruido. Sumar a sus equipos sin romper lo que funciona.
Primer lote — Diagnóstico: identificamos su irritante n.º 1, instalamos un primer caso concreto para demostrarlo antes de sumar a los equipos, y le damos una hoja de ruta concreta: qué lotes, en qué orden, para qué ganancias.
30 minutos para identificar su primer lote y la ganancia que puede generar.